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Siete años de terapia CAR-T: avances, retos y futuro de una revolución contra el cáncer

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A siete años de la aprobación de los primeros tratamientos CAR-T en España, esta terapia celular se consolida como uno de los mayores avances en la lucha contra determinados tipos de cáncer, especialmente leucemias, linfomas y mieloma múltiple, al ofrecer nuevas oportunidades a pacientes sin otras alternativas terapéuticas.

En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero, expertos de referencia en el país analizaron para EFE Salud los progresos y desafíos de esta tecnología de nueva generación, entre ellos Antonio Pérez Martínez, jefe del Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital Universitario La Paz, y Pere Barba, jefe clínico de Terapias Avanzadas del Hospital Vall d’Hebron.

La terapia CAR-T consiste en modificar genéticamente los linfocitos T del propio paciente para que puedan reconocer y destruir las células tumorales, convirtiendo al sistema inmunitario en una herramienta terapéutica altamente personalizada.

Expansión y acceso en España

Desde la autorización de los dos primeros fármacos en 2018, España cuenta actualmente con siete tratamientos CAR-T aprobados, incluyendo desarrollos industriales y académicos. Para garantizar un acceso equitativo, en 2019 se puso en marcha el Plan de Abordaje de Terapias Avanzadas.

En la actualidad, 40 centros sanitarios están habilitados para administrar estas terapias, 29 para adultos y 11 para población pediátrica. Según datos del Ministerio de Sanidad, hasta 2025 se han tramitado más de 2.700 solicitudes, con un índice de aprobación superior al 93 %.

“El acceso ha mejorado de forma importante y existen circuitos de referencia muy sólidos”, afirmó Pere Barba.

Resultados clínicos prometedores

Los especialistas coinciden en que la terapia CAR-T ha abierto una nueva puerta para pacientes que habían agotado todas las opciones. En población adulta, los ensayos clínicos y la práctica real muestran tasas elevadas de respuesta y una mejora progresiva en el manejo de los efectos adversos.

En leucemia linfoblástica aguda B, más del 80 % de los adultos alcanza una respuesta completa inicial, aunque solo un 30 % mantiene la remisión a largo plazo. En linfoma difuso, entre el 40 % y el 50 % de los pacientes logra una remisión prolongada. En mieloma múltiple, las respuestas completas superan el 75 %.

En menores, la respuesta temprana alcanza el 90 %, aunque a los tres años se mantiene libre de enfermedad en torno al 40-45 % de los pacientes.

“Es una tecnología que ha venido para quedarse, aunque todavía tiene margen de mejora”, señaló Antonio Pérez Martínez.

Seguridad y efectos secundarios

En adultos, los principales efectos adversos son la neurotoxicidad y las infecciones leves, mientras que en población pediátrica se ha logrado un buen control de la toxicidad a corto plazo. No obstante, los expertos subrayan la necesidad de seguir evaluando los efectos a largo plazo.

La experiencia acumulada ha permitido reducir la gravedad y frecuencia de las complicaciones, mejorando el perfil de seguridad del tratamiento.

Recaídas y límites actuales

Uno de los principales retos de la terapia CAR-T es evitar las recaídas. Estas pueden producirse por el agotamiento de los linfocitos T o por el denominado “escape antigénico”, cuando las células tumorales dejan de expresar la diana contra la que actúa el tratamiento.

Para afrontar este problema, se están desarrollando CAR-T de nueva generación, como las terapias duales o tándem, actualmente en fase de ensayo clínico.

Hacia más pacientes y nuevos tumores

La investigación avanza para ampliar las indicaciones de la CAR-T a fases más tempranas de la enfermedad y a otros tipos de cáncer, incluidos los tumores sólidos, cuya complejidad estructural y biológica dificulta su tratamiento.

Sarcomas, tumores cerebrales y algunos cánceres de mama son ya objeto de estudios clínicos, con resultados preliminares prometedores.

Más allá del cáncer

El potencial de la terapia CAR-T va más allá de la oncología. Actualmente, se investiga su aplicación en enfermedades autoinmunes como el lupus o la esclerosis múltiple, abriendo nuevas posibilidades en medicina personalizada.

Siete años después de su llegada, la CAR-T se consolida como una herramienta clave en la medicina moderna, con importantes avances logrados y desafíos aún por superar en el camino hacia tratamientos más eficaces, accesibles y duraderos.

Fuente EFE.

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