El nuevo ChatGPT Salud, una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por OpenAI y aún en fase de pruebas, anima a los ciudadanos a subir sus datos clínicos y de bienestar con el objetivo de ofrecer información personalizada sobre salud. Sin embargo, organizaciones médicas alertan sobre la necesidad de actuar con cautela al compartir información privada y reivindican la figura del médico como referente principal en la atención sanitaria.
Esta nueva funcionalidad, que contará con una pestaña específica dentro del menú de ChatGPT, se encuentra actualmente disponible para un grupo reducido de usuarios en Estados Unidos y otros países no europeos, aunque la empresa prevé su expansión en las próximas semanas. A diferencia del chat general, OpenAI asegura que los datos introducidos en el apartado de salud no se utilizarán para entrenar el modelo ni se compartirán con terceros.
ChatGPT Salud invita a los usuarios a integrar historiales médicos y aplicaciones como Apple Health, MyFitnessPal o Function, con el fin de interpretar resultados de pruebas, preparar consultas médicas, recibir orientación sobre hábitos saludables o comparar seguros de salud. La compañía subraya que la herramienta está diseñada para apoyar, no sustituir, a los servicios médicos, y que no realiza diagnósticos ni prescribe tratamientos.
No obstante, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM), el doctor Tomás Cobo, ha llamado a extremar la precaución en el manejo de datos sensibles. “Todos debemos ser sumamente cautelosos a la hora de ceder nuestros datos clínicos: a quién, de qué manera y para qué se van a utilizar”, advirtió.
Cobo insistió además en que toda la información gestionada por herramientas de inteligencia artificial debe estar respaldada por evidencia científica y promovida por instituciones y sociedades científicas acreditadas. A su juicio, aunque estas plataformas pueden ser útiles, también pueden reproducir sesgos, especialmente cuando los datos no representan adecuadamente a toda la población, lo que podría derivar en errores o interpretaciones inexactas.
En ese sentido, el presidente del CGCOM subrayó que el médico debe seguir siendo la figura central en el proceso asistencial, responsable del diagnóstico y el tratamiento, así como el filtro ante la abundancia de información disponible. “El paciente tiene que estar informado, pero también tiene que confiar en el profesional”, señaló.
Por su parte, el doctor Hans Eguía, miembro del Grupo de Trabajo de Innovación Digital en Salud de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), alertó sobre los riesgos de ciberseguridad asociados a la cesión de datos personales, como posibles hackeos o accesos no autorizados. Recordó que, aunque OpenAI afirma que los datos estarán cifrados y protegidos, es fundamental que estas plataformas cumplan con las leyes de protección de datos tanto en Estados Unidos como en Europa.
Eguía reconoció que ChatGPT Salud podría aportar beneficios al integrar información procedente de distintas aplicaciones de salud y bienestar, ofreciendo una visión más completa de la rutina diaria del usuario. Además, destacó su potencial para ayudar a interpretar pruebas médicas, recordar citas o medicación, y fomentar hábitos saludables.
Sin embargo, advirtió que otro riesgo de estas herramientas, especialmente las gratuitas, es la posibilidad de ofrecer información inexacta o desactualizada. Por ello, consideró clave que tanto profesionales sanitarios como pacientes aprendan a utilizarlas de forma crítica y responsable.
Cada semana, ChatGPT recibe consultas relacionadas con salud y bienestar de alrededor de 230 millones de personas, una demanda creciente que ha impulsado el desarrollo de ChatGPT Salud. Un avance tecnológico que abre nuevas oportunidades, pero también plantea importantes desafíos éticos, clínicos y de protección de datos.
Fuente EFE.
fecha:
