La conservación adecuada de muestras biológicas es un elemento clave para la investigación biomédica, la vigilancia epidemiológica y el control de enfermedades infecciosas. En este contexto, la Clínica Universidad de Navarra (CUN), a través de su Servicio de Microbiología, ha demostrado la fiabilidad a largo plazo de las muestras de sangre seca en papel, conocidas como dried blood spots (DBS).
Según informó la institución, los investigadores evaluaron la presencia de anticuerpos frente al VIH/SIDA en muestras de sangre seca, que posteriormente fueron almacenadas a -80 °C. Siete años después, las muestras fueron reanalizadas, confirmándose que mantenían intacta su validez diagnóstica.
El doctor Gabriel Reina, microbiólogo de la CUN, explicó que el estudio “ha permitido concluir que los DBS almacenados correctamente siguen siendo fiables incluso muchos años después de su obtención”. No obstante, subrayó la importancia de garantizar condiciones óptimas de conservación en entornos preparados, como laboratorios centrales o centros de investigación.
Sensibilidad y especificidad del 100 %
Los resultados del trabajo, publicados en la revista Journal of Clinical Virology, revelan que la sensibilidad y especificidad en la detección de la infección por VIH/SIDA alcanzaron el 100 % en prácticamente todos los casos analizados. Asimismo, se observó una altísima correlación entre los resultados obtenidos en las muestras originales, recogidas en 2017, y los derivados de su reevaluación en 2024.
Desde la CUN destacan que estos hallazgos tienen implicaciones relevantes tanto para el diagnóstico individual como para la investigación retrospectiva. Además, refuerzan el valor de las muestras de sangre seca como herramienta estratégica en estudios poblacionales, especialmente en regiones con recursos sanitarios limitados.
La investigación se llevó a cabo utilizando muestras de sangre obtenidas en la República Democrática del Congo, que permanecieron conservadas en la clínica durante todo el periodo de estudio.
“La estabilidad de los anticuerpos y de los marcadores biológicos ha permanecido durante este tiempo, lo que nos ha permitido reanalizarlas con absoluta fiabilidad”, señaló Reina.
Ventajas en entornos con acceso sanitario limitado
Uno de los aspectos más destacados de la sangre seca en papel es la facilidad de su obtención, transporte y almacenamiento. Este método resulta particularmente útil para estudios serológicos, análisis de anticuerpos y pruebas de PCR, así como para la evaluación de pacientes residentes en áreas remotas o con acceso restringido a servicios de salud.
El procedimiento de recogida es sencillo y puede ser realizado por el propio paciente, de forma similar al autocontrol de glucosa en personas con diabetes. Consiste en la punción de un dedo y el depósito de una gota de sangre sobre una tarjeta de cartón especializada.
“Esta fórmula permite que personas en situaciones de aislamiento, vulnerabilidad o con dificultades de desplazamiento puedan obtener una muestra válida para su análisis”, indicó el especialista.
Más allá del VIH, los expertos subrayan que las muestras de sangre seca constituyen una herramienta diagnóstica robusta y versátil, con potencial de aplicación en múltiples enfermedades y ámbitos científicos, incluso tras largos periodos de almacenamiento.
Fuente EFE.
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