octubre 25, 2020

Especialista afirma bioética debe formar parte de políticas públicas de salud

SANTO DOMINGO.- La ética médica norma la correcta actuación en la relación médico-paciente, con el principio fundamental “el ante todo no hacer daño”.

Según explica el doctor Miguel Suazo, médico bioeticista, la ética médica ha evolucionado sobre todo en la toma de decisiones sobre el cuerpo, de una relación autoritaria en la que el médico impone  el bien aun en contra de la voluntad del enfermo, hasta ser el paciente quien requiere conocer los detalles de lo que ocurre en su cuerpo, para asumir las decisiones sobre lo que sugiere como lo más conveniente.

Al conmemorarse este 18 de septiembre el Día Mundial de la Ética Médica, el doctor Suazo destaca el papel de esta disciplina dentro del sistema sanitario.

“La ética médica establece el reconocimiento de los derechos del enfermo, la propiedad y gestión del cuerpo y la sacralidad de la vida. Se entiende y acepta la finitud de la vida y la importancia de entender la medicina y el médico como mediaciones para mejorar la calidad de la vida”, explica.

El desarrollo de la ciencia y la tecnología, afirma Suazo, han cambiado las preguntas y respuestas  y se ha pasado de un mundo de certezas a un de incertidumbres morales dentro del manejo de la clínica.

Según explica el doctor a DiarioSalud.do, es necesario que el médico tome en cuenta el elemento humano, “lo cual se logra reconociendo que hemos pasado del autoritarismo del paternalismo médico donde este creía había nacido para mandar y el paciente para obedecer. Es el paso del decisionismo a la deliberación moral de la relación clínica”.

En ese sentido, el bioeticista recomienda se haga una revisión de la currícula universitaria no solo del contenido sino de los paradigmas en que se soporta la formación del personal de salud y dar espacio a la bioética como soporte argumentativo de lo que se ha conocido como ética clínica.

El Ministerio de Salud Pública, entiende el doctor, debe incluir la bioética en las políticas de la rectoría y el Servicio Nacional de Salud lo haga operativo a través de la formación de redes de comités de bioética.

“Que se incluya la bioética como parte de su fundamentación para que la clínica, la investigación y la atención primaria queden permeadas por este conocimiento”, concluye. 

Según explica el doctor Miguel Suazo, médico bioeticista, la ética médica ha evolucionado sobre todo en la toma de decisiones sobre el cuerpo, de una relación autoritaria en la que el médico impone  el bien aun en contra de la voluntad del enfermo, hasta ser el paciente quien requiere conocer los detalles de lo que ocurre en su cuerpo, para asumir las decisiones sobre lo que sugiere como lo más conveniente.

Al conmemorarse este 18 de septiembre el Día Mundial de la Ética Médica, el doctor Suazo destaca el papel de esta disciplina dentro del sistema sanitario.

“La ética médica establece el reconocimiento de los derechos del enfermo, la propiedad y gestión del cuerpo y la sacralidad de la vida. Se entiende y acepta la finitud de la vida y la importancia de entender la medicina y el médico como mediaciones para mejorar la calidad de la vida”, explica.

El desarrollo de la ciencia y la tecnología, afirma Suazo, han cambiado las preguntas y respuestas  y se ha pasado de un mundo de certezas a un de incertidumbres morales dentro del manejo de la clínica.

Según explica el doctor a DiarioSalud.do, es necesario que el médico tome en cuenta el elemento humano, “lo cual se logra reconociendo que hemos pasado del autoritarismo del paternalismo médico donde este creía había nacido para mandar y el paciente para obedecer. Es el paso del decisionismo a la deliberación moral de la relación clínica”.

En ese sentido, el bioeticista recomienda se haga una revisión de la currícula universitaria no solo del contenido sino de los paradigmas en que se soporta la formación del personal de salud y dar espacio a la bioética como soporte argumentativo de lo que se ha conocido como ética clínica.

El Ministerio de Salud Pública, entiende el doctor, debe incluir la bioética en las políticas de la rectoría y el Servicio Nacional de Salud lo haga operativo a través de la formación de redes de comités de bioética.

“Que se incluya la bioética como parte de su fundamentación para que la clínica, la investigación y la atención primaria queden permeadas por este conocimiento”, concluye. 

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Maria Santana

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