“Entre el Olvido y la Muerte”

Dra. Narcisa Ferreira R. ­­

Hace unos años, escribí un poema, y en uno de sus versos usé una metáfora en la cual describía una situación angustiosa de mi personaje, “Entre el olvido y la muerte”. Muy ajena estaba yo entonces de que esa expresión se iba a acomodar como guante, a la situación que viven los olvidados Odontólogos pensionados, porque al inexorable camino de la muerte nos acompañan, además del olvido, la marginación y el trato indigno recibido de las autoridades competentes, respecto a los reajustes de pensiones que nos han sido negados. 

Hemos sido tratados,  no como a profesionales que han ejercido  entre los siglos XX y XXI, sino, como a los “Doctores Cenicienta” cosa que ocurre desde los funestos 8 años del “Danilismo” y digo funestos, porque en más de una ocasión les fueron  enviados al ex­­-presidente Danilo Medina, expedientes para igualar  los salarios de todos los doctores de Salud Pública, y siempre se negó a firmar esos aumentos.   De hecho, fuimos víctimas  de su arrogante discriminación en su pésima gestión.

Para los odontólogos pensionados cada día que pasa, “entre el olvido y la muerte”, nos plantea una serie de preguntas que nunca encuentran respuestas: ¿Por qué no nos toman en       cuenta?   ¿Por qué nos ignoran? 

Sabiendo nosotros que el Presidente Luis Abinader, por su profesión, por su condición de hombre moderno, por ser empresario y por su calidad como Presidente, conoce el valor real de nuestra moneda de curso legal, tenemos que asumir que desconoce que sus odontólogos pensionados están recibiendo una pensión de entre $RD 9,000. Y RD$26,000 que a la mayoría no les alcanza para cubrir el costo de los medicamentos que deben tomar cada día. 

Nos sentimos ignorados, olvidados, como si un silencio de sepulcro sordo y vacío tocará  nuestros oídos, esperando  esa  voz humana que nos dé la respuesta que nunca llega. Tantas cartas escritas, solicitando un justo reajuste, y no obtener ni una respuesta, es como una estocada tan fría como la del acero de un puñal, es lo que sentimos ante la indiferencia inmerecida de quienes pudieran  mejorar nuestras pensiones para no seguir socavando la dignidad en esta inevitable etapa de la vejez.

Para todos los doctores pensionados de salud pública hubo un reajuste en las pensiones, con un tope mínimo de RD$50,0000.   Pero los doctores en Salud Oral, hemos sido olvidados, excluidos,  y hemos visto con impotencia cómo las autoridades de turno, han asumido  con apatía la precaria vida de profesionales en edades que oscilan entre los 65 hasta los 90 años, devengando pensiones misérrimas, que deben avergonzar hasta a la universidad en que fuimos formados…No, no es para terminar como mendicantes  que hemos obtenido nuestro grado profesional, los esfuerzos intelectuales y profesionales  deben ser mejor considerados, porque tenemos jóvenes emergentes en toda nuestra sociedad, que se empiezan a plantear si vale la pena estudiar.   ¡Por Dios!

La lucha por la supervivencia se ha convertido en una constante en nuestras existencias, pues cada día que vivimos  lo hacemos porque Dios se empeña en mantenernos de pie, en este plano existencial.

Resentimos la falta de energías de un Estado poco previsor, que parece carecer de compromisos  con sus antiguos y envejecientes servidores públicos   (ha sido y es nuestro caso).

Hemos sido una plataforma desde la cual catapultamos hacia la sociedad dominicana y del mundo hijos valiosos, y hoy, porque conservamos aún el brillo de la inteligencia, somos capaces de ver sin entender como el Estado dominicano ha permitido que, dentro del mismo espectro social, existan injustas inequidades y privilegios, precisamente en perjuicio de los más vulnerables de la sociedad, porque lo dimos todo a cambio de una paga pírrica.

Queremos equilibrio y justicia social, y aprovechamos este recurso de comunicación, para solicitar a nuestro presidente Lic. Luis Abinader, que como hombre y mandatario sensible, de carácter compasivo, dotado de tantas virtudes, intervenga en favor de 54 odontólogos pensionados, solo 54 que no es una carga onerosa para el presupuesto de gastos en pensiones, que revisen y reajusten nuestras pensiones como se nos ha prometido, y necesitamos que el incremento sea no menos de RD$ 50,000. 00 Pesos mensuales. Para  continuar  con dignidad y mejor calidad de vida.

Esta, que lejos de ser un pliego de solicitudes, solo consta de una demanda única, el reajuste de nuestras pensiones.

Elevamos esta solicitud en nombre de la membresía de SODOPYR, el Comité Ejecutivo de la misma y su presidente la Dra. María Hernández Alberto,  esperando que la misma sea atendida.

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