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Doctor Jimmy Barranco Ventura pone libro en circulación

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El doctor Jimmy Barranco Ventura puso en circulación su más reciente libro, “Mi abuelito decimero”, una obra literaria que, valiéndose de la poesía y de la musicalidad rítmica de la décima espinela, busca rescatar del olvido la imagen del abuelo como figura moralizante y transmisora de los valores familiares a través de consejos.

El evento se realizó  en el salón de actividades del edificio de Ciencias de la Salud del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). El destacado nutriólogo al que sus nietos llaman “Pico papá” estuvo rodeado de sus hijos, nietos y amigos más cercanos.

Durante la puesta en circulación se vivieron momentos de muchas risas y lágrimas emotivas, donde el doctor Barranco Ventura  pudo contener las lágrimas cuando su nieto David Alejandro Gil Barranco le sorprendió con unas palabras.

“Mi abuelo es un hombre inteligente, tenaz, perseverante, trabajador y dedicado, un ser humano íntegro, afable, generoso y compasivo, pero en especial para nosotros “Pico papá” es un abuelo tierno y cariñoso que llena nuestras vidas de amor y de risas, también un hombre sabio que va dejando huellas en cada vida que toca”, expresó David Alejandro.

“Pico papá es discípulo, maestro, profeta, soñador, el entrañable abuelo que celebramos hoy. Sus enseñanzas se extenderán como hiedras infinitas en el porvenir de las generaciones que seguiremos sus pasos”, continuó diciendo el adolescente, quien afirmó que su abuelo es como el cedro del Líbano, que aún en la vejez sigue dando frutos y “sus ramas siguen siendo vigorosas y fuertes, como sus manos que siempre están abiertas para compartir el pan, llevar consuelo, dar una caricia oportuna o hacer florecer en el papel sus décimas y poemas”.

El poeta Ramón Saba habló sobre la trayectoria del doctor Barranco Ventura. En su intervención aseguró que, además de ser un referente en la historia de la Nutriología en el país, es un excelente poeta y decimero,  creador de un esquema poético al que denominó Arpegio “cuya estructura se resume en estrofas de 8 versos con diferente métrica in crescendo (3-5-7-11 moras) y decrescendo (11-7-5-3 moras), como el arpegio de un acorde de notas musicales, con una rima consonante inversa: ABCD/DCBA, donde el primer verso y octavo son iguales, musicalidad interna en la tercera y sexta sílabas métricas, y cada estrofa tiene forma romboidal o de doble trapecio”.

El periodista Huchi Lora, prologuista de “Mi abuelito decimero”, señaló que la obra tiene tantos elementos valiosos que es difícil citarlos uno por uno. “Es difícil pensar que alguien pueda hacer ya innovaciones a las décimas, pero eso es lo que hace Jimmy a través de esta obra”.

“Jimmy Barranco es amigo de los retos y casi todas sus décimas en este libro son de doble pie forzado, poniéndosela él mismo bien difícil; pero además de eso, está el motivo de este libro, es un ejercicio de “abueleo”, y yo doy fe de que “abueliar” es la cosa más buena del mundo”, precisó Lora.

El también escritor de décimas, indicó que “Mi abuelito decimero” está constituido por décimas espinelas que Barranco Ventura escribió para enseñarles a sus nietos las cosas de la vida a través de la sabiduría popular; y es por eso que las décimas terminan en refranes. Durante el acto, la poeta y cantautora Olga Lara, y el poeta y ecologista Luis Carvajal leyeron un poema de la obra, a su elección.

Al dirigirse a los presentes, Jimmy Barranco Ventura, muy emocionado, señaló que cualquier escritor que se atreva a divulgar sus ideas por cualquier medio se expone al escrutinio de todos, “y es que escribir es desnudar el alma, liberar la mente y abrir de par en par el corazón”, manifestó.

El destacado nutriólogo llamó a los padres, madres, tutores y maestros a educar a los hijos en valores. Sostuvo que ese proceso empieza en el hogar, continúa en la escuela y debe persistir a lo largo de la vida.

Barranco Ventura aseguró que los abuelos juegan un papel importante en la estabilidad del hogar como mediadores de los conflictos entre hijos y padres, sirven de soporte emocional como consejeros, modelos de respeto, moralidad, experiencia y sabiduría. “Son los abuelos, fuente de afectos, reforzadores de la propia valía, cuidadores sustitutos y guardianes de la familia”, planteó.

La obra “Mi abuelito decimero” está a la venta en la librería del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (LibrINTEC).  

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