Desarrollan biosensores para detectar autismo en bebés desde el nacimiento

Una investigadora de la Universidad Autónoma de Madrid trabaja en el desarrollo de dispositivos capaces de detectar de forma temprana el Trastorno del Espectro Autista (TEA) en bebés mediante el análisis de biomarcadores en una pequeña muestra de sangre.

El proyecto está liderado por Tania García Mendiola, investigadora del grupo de Sensores Químicos y Biosensores del Departamento de Química Analítica y Análisis Instrumental de la institución, quien busca crear una herramienta objetiva que permita identificar la predisposición al autismo desde los primeros días de vida.

Actualmente, el diagnóstico del TEA suele realizarse mediante observación clínica de padres y pediatras, lo que en muchos casos provoca que se detecte tardíamente. De acuerdo con la investigadora, algunos niños no reciben un diagnóstico hasta los cuatro o cinco años de edad, lo que retrasa las intervenciones terapéuticas.

“El Trastorno del Espectro Autista no tiene cura, pero si se logra un diagnóstico temprano se puede mejorar significativamente la calidad de vida del niño y de la persona en el futuro”, explicó García.

Un dispositivo similar a un glucómetro

El proyecto busca desarrollar dispositivos similares a los utilizados por las personas con diabetes para medir la glucosa en sangre. En este caso, los biosensores estarían diseñados para detectar biomarcadores genéticos y epigenéticos asociados al autismo, como ciertas mutaciones o microARNs.

El sistema estaría compuesto por un biosensor —un electrodo modificado con enzimas— conectado a un potenciostato que registra señales electroquímicas generadas al entrar en contacto con los biomarcadores presentes en la sangre.

Sin embargo, uno de los principales retos es que estos biomarcadores aparecen en concentraciones muy bajas, lo que dificulta su detección. Para superar este desafío, los investigadores emplean nanomateriales y nanopolímeros que permiten amplificar las señales y mejorar la sensibilidad de los dispositivos.

El objetivo final del proyecto es desarrollar biosensores capaces de detectar simultáneamente ocho biomarcadores asociados al TEA, lo que podría facilitar no solo la detección temprana, sino también la clasificación de distintos tipos de autismo.

Investigación multidisciplinaria

El proyecto cuenta con la colaboración de diversas instituciones científicas, entre ellas el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que proporciona nanomateriales para el desarrollo de los dispositivos.

También participan el Instituto de Polímeros y el Instituto de Micro y Nanoelectrónica, que contribuyen al desarrollo y caracterización de los biosensores.

Asimismo, neuropediatras del Hospital Ramón y Cajal colaboran con el equipo científico proporcionando asesoramiento clínico y muestras biológicas de pacientes infantiles para validar el funcionamiento de los dispositivos.

Próximos pasos

El proyecto se encuentra actualmente en sus primeras etapas de desarrollo y lleva cerca de un año de trabajo. Los investigadores estiman que necesitarán al menos dos años adicionales para completar las fases iniciales del estudio.

Para avanzar hacia la validación clínica y la eventual comercialización de la tecnología, el equipo también busca financiación pública o el apoyo de empresas interesadas en impulsar esta innovación dentro de los sistemas sanitarios.

Si el proyecto logra consolidarse, podría representar un avance significativo en el diagnóstico precoz del autismo y abrir nuevas posibilidades para la intervención temprana en niños con predisposición al trastorno.

Fuente EFE. 

No te pierdas una noticia, suscribete gratis para recibir DiarioSalud en tu correo, siguenos en Facebook, Instagram, Twitter, Linkedln, telegram y Youtube

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad