Demuestran por primera vez que la dieta mediterránea previene la repetición de accidentes cardiovasculares

Un estudio publicado en The Lancet concluye que la dieta mediterránea previene la recurrencia de eventos cardiovasculares frente a una dieta baja en grasa. Los resultados, de un equipo del CIBEROBN, el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), el Hospital Universitario Reina Sofía y la Universidad de Córdoba, son fruto de más de 7 años de estudio dentro del proyecto CORDIOPREV.

La enfermedad cardiovascular sigue siendo una de las primeras causas de mortalidad y gasto sanitario en Europa. Además de los fármacos y los procedimientos de revascularización, el estilo de vida es un claro determinante tanto de la incidencia como de la recurrencia de los eventos cardiovasculares. Dentro de los componentes del estilo de vida, la dieta es el factor más estudiado y respaldado. La dieta baja en grasa (rica en hidratos de carbono complejos) y la dieta mediterránea (rica en grasa monoinsaturada cuya fuente de grasa principal es el aceite de oliva virgen), han probado ser eficaces en la prevención primaria de enfermos de alto riesgo que aún no han desarrollado enfermedad cardiovascular.

Sin embargo, la dieta mediterránea no había demostrado, hasta este momento, efectos beneficiosos sobre la salud en pacientes con enfermedad cardiovascular establecida, comparada con otra dieta cardiosaludable como es la dieta baja en grasa. Por este motivo, investigadores del grupo de Nutrigenómica y Síndrome Metabólico del IMIBIC y el CIBEROBN realizaron el ensayo clínico (CORDIOPREV), para dar respuesta a esta cuestión clínica de alta trascendencia para los pacientes.

El estudio CORDIOPREV ha sido un ensayo clínico aleatorizado realizado en el Hospital Universitario Reina Sofía, Córdoba, España. Más de mil pacientes con enfermedad coronaria establecida de entre 20 y 76 años recibieron una intervención dietética con dieta mediterránea o de dieta baja en grasa y fueron seguidos durante siete años.

Desde octubre de 2009 hasta febrero de 2012 se incluyeron los 1.002 participantes del estudio. La población tenía una media de 59,5 años, y, como reflejo de la proporción habitual de la enfermedad coronaria, era en su mayoría varones (un 82,5%). El evento principal del estudio se produjo en 198 participantes, 87 en el brazo de la dieta mediterránea (un 17,3%) y 111 en el de la dieta baja en grasas (un 22,2%), lo que supone una disminución de la frecuencia de entre un 25 y un 30% aproximadamente en los participantes que siguieron la dieta mediterránea.

Estos efectos fueron más evidentes en los varones, donde la diferencia entre dietas fue casi de un 35% en favor de la dieta mediterránea. Cabe resaltar que la incidencia que se encontró en las dos ramas del estudio es inferior a la habitual en este tipo de enfermos (un 25% a los 5 años), lo que podría indicar que, a pesar de las diferencias encontradas, ambas dietas ejercieron efectos cardiosaludables.

El equipo de investigación concluyó que la dieta mediterránea fue superior a la dieta baja en grasas en prevenir la aparición de infarto de miocardio, revascularización, accidente cerebrovascular isquémico, enfermedad arterial periférica y muerte de origen cardiovascular. "Los resultados son muy relevantes para la práctica clínica, apoyando el uso de la dieta mediterránea para prevenir la recurrencia de la enfermedad cardiovascular" apuntan.

Este estudio marca un hito en la prevención cardiovascular y su repercusión será clave para la sociedad y para el mundo científico dado que permitirá con un alto grado de evidencia científica el poder recomendar este tipo de dieta a las personas que previamente han tenido un evento cardiovascular.

Fuente: CIBER

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