Esta semana se ha anunciado el lanzamiento de ChatGPT Health, esto marca un punto de inflexión que, como profesionales del sector salud, no podemos ignorar. Ya no hablamos de futuros hipotéticos ni de pilotos cerrados; hablamos de una herramienta que millones de pacientes tendrán en sus bolsillos, capaz de integrar sus historiales clínicos, datos de wearables y hábitos de estilo de vida en un solo chat, fácil de usar y con todo el tiempo para responder inquietudes.
Para nuestra comunidad en DiarioSalud, médicos, farmacéuticos, aseguradoras, personal de gobierno en temas de salud digital y equipos de TI hospitalaria, esto representa tanto un desafío operativo como una oportunidad sin precedentes para la medicina preventiva y la adherencia al tratamiento.
La propuesta de OpenAI: centralizar la fragmentada información
El nuevo servicio de ChatGPT Health te permite:
- Integración de Historiales Clínicos: Los pacientes pueden conectar o subir sus resultados de laboratorio, resúmenes de visitas y antecedentes clínicos. Esto significa que un paciente podría llegar a consulta con un extracto generado por inteligencia artificial de sus últimos tres años de analíticas.
- Sincronización con Wearables: La empresa anuncia que a través de Apple Health (y pronto otras plataformas), la IA tiene acceso a patrones de sueño, actividad y movimiento.
- Ecosistema de Apps Conectadas: Hasta el momento han realizado alianzas directas con MyFitnessPal (nutrición), Peloton (ejercicio) y Weight Watchers (guías GLP-1), permitiendo que la IA "vea" lo que el paciente come y hace.
Lo revolucionario no es solo la conexión, sino la capacidad de interrogatorio. Un usuario puede preguntar: "¿Cómo está la tendencia de mi colesterol en el último año?" o "Resume mis últimos análisis antes de mi cita con el cardiólogo".

El Puente Técnico: ¿Cómo conectamos nuestros hospitales?
Aquí entra la parte crítica para los directores de sistemas y CIOs de hospitales en República Dominicana y Latam. Muchos me han preguntado: "Miguel, ¿tengo que desarrollar un plugin para ChatGPT?". La respuesta corta es no, pero sí deben modernizar su infraestructura.
He investigado la arquitectura detrás de este lanzamiento y esto es lo que necesitan saber para que sus sistemas sean compatibles:
- El "Traductor" Oculto (b.well Connected Health):OpenAI no se conecta "mágicamente" a cada clínica. Se han aliado con b.well, una plataforma que actúa como intermediaria y utiliza estándares de interoperabilidad para autenticar al paciente y jalar sus datos.
- La Lección: Si su hospital ya utiliza estándares internacionales para portales de pacientes (como OAuth2 para autenticación), la integración será natural. Si siguen con sistemas cerrados on-premise sin APIs, sus pacientes no podrán usar estas funciones con sus datos.
- El Estándar es FHIR (Fast Healthcare Interoperability Resources): Tanto la integración de OpenAI como la de Google dependen casi exclusivamente del estándar HL7 FHIR.
- Recomendación Técnica: Cualquier inversión en software hospitalario (EHR/EMR) que hagan hoy debe ser nativa en FHIR R4. Olviden los mensajes HL7 v2 antiguos para integraciones nuevas. Si sus datos no están en FHIR, son invisibles para la IA moderna.
La Respuesta de Google: Infraestructura Profunda
Mientras OpenAI va al consumidor final, Google ofrece las herramientas para que ustedes construyan su propia inteligencia a través de Google Cloud Healthcare API. Sus sistemas actuales son:
- Healthcare Data Engine (HDE): Una solución que permite a los hospitales ingerir datos legados (esos PDFs y excels antiguos) y convertirlos automáticamente a FHIR.
- Health Connect (Android): Google está integrando esto a nivel de sistema operativo. Para que sus apps hospitalarias hablen con los teléfonos Android de sus pacientes, deben usar la API de Health Connect, que estandariza la lectura de glucómetros, básculas y relojes inteligentes entre otros dispositivos de salud.
¿Qué significa esto para el ecosistema local?
Para Médicos y Odontólogos: Prepárense para un aumento considerable del "paciente copilot". Llegarán con gráficas y resúmenes hechos por IA. El reto será validar esa información sin descartar su utilidad. La historia clínica se vuelve colaborativa.
Para Aseguradoras y Gobierno: La integración de datos de estilo de vida (MyFitnessPal, Peloton) con datos clínicos es el "Santo Grial" de la medicina preventiva. Las aseguradoras que logren integrarse con estas plataformas (vía APIs seguras) podrán ofrecer servicios complementarios y accesos a programas especiales para pacientes.
Para Farmacéuticas: La función de "ideas de nutrición" y gestión de medicamentos (como la alianza de Weight Watchers para GLP-1) abre un canal directo de acompañamiento al paciente, vital para mejorar la adherencia.
Conclusión
La batalla por la interfaz de salud ha comenzado. OpenAI ofrece la conversación fluida; Google ofrece la infraestructura robusta y el alcance de Android.
Para nuestros hospitales, la tarea es urgente: abrir los silos de datos. No se trata de elegir una IA, se trata de adoptar estándares (FHIR) que permitan a sus pacientes ser dueños de su información. Si sus datos están listos, la IA hará el resto.
Apuestas por plataformas: ¿Velocidad o Infraestructura?
Si bien OpenAI se apresura por llevar productos al mercado para mantener su tracción en la IA generalista, no están corriendo solos. Personalmente, me inclino más por la estrategia de Google, especialmente en el campo de la salud. Llevan décadas colaborando con el sector con excelentes resultados y poseen una ventaja logística insuperable: una infraestructura más robusta, el buscador número uno (con más del 90% del mercado) y Android, el sistema operativo móvil líder (más del 70% del alcance global). Google tiene los recursos, los datos y la paciencia para jugar a largo plazo y hacer las cosas bien a escala sistémica.
Me gustaría conocer la opinión de la comunidad: ¿Quién creen que terminará dominando el mercado de la salud digital? ¿OpenAI, Google, convivirán ambos o surgirá un nuevo pretendiente?
Lo cierto es que, ya en este 2026, el profesional que no esté preparado para usar la IA como herramienta no solo perderá eficiencia, sino algo más valioso: la confianza de su paciente. Estamos ante el aliado más potente que hemos tenido la dicha de experimentar en nuestra vida profesional; no lo dejemos pasar.
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