Una familia permite identificar al gen culpable de una grave cardiopatía congénita

Un nuevo mecanismo involucrado en una enfermedad congénita común de la válvula aórtica podría abrir un nueva de terapia para estar enfermedad que afecta a cerca del 2% de la población. Los hallazgos, realizado por investigadores de la Universidad de Montreal (Canadá) y de Centro Médico de la Universidad Hebrea Hadassa (Israel), se publican hoy en la revista «Nature Genetics».

Hasta ahora,a pesar de esta alta incidencia y que hay muchas señales que apuntan al papel desempeñado por la genética en las enfermedades aórticas, apenas se han identificado unos pocos genes. En este caso, se ha demostrado que un gen conocido como ADAMTS19 está involucrado en una enfermedad de la válvula aórtica.

«Las enfermedades valvulares pueden afectar a una de las cuatro válvulas del corazón: la válvula tricúspide, pulmonar, mitral o aórtica», explica Gregor Andelfinger. El trabajo analizó a los pacientes con una válvula aórtica bicúspide, que es una válvula aórtica que tiene solo dos valvas funcionales en lugar de las tres habituales.

La mayoría de los pacientes afectados por esta valvulopatía son asintomáticos al inicio de la vida. Pero en la edad adulta, esta válvula bicúspide puede tener fugas o causar un estrechamiento aórtico prematuro, lo que resulta en falta de aliento o fatiga anormal en el esfuerzo, explican los investigadores.

Este descubrimiento se hizo mientras se estudiaba a una familia en el hospital de Sainte-Justine de Montreal. Dos de los tres hermanos de esta familia son portadores de esta variación congénita, lo que ayudó a identificar al gen culpable ADAMTS19. Hasta ahora, este gen prácticamente nunca se había caracterizado por un equipo médico, y mucho menos asociado con esta enfermedad.

«Para comprender el papel de este gen usamos un modelo preclínico que presentaba las mismas características patológicas que nuestros pacientes jóvenes. Esto nos ayudó a analizar la función de este gen con gran detalle y a definir los mecanismos de la enfermedad», explica Florian Wünnemann, autor principal del estudio.

Gracias a una nueva tecnología de la secuenciación de células individuales, los expertos pudieron definir con mucha precisión el tipo de célula que está detrás de la patología. «Esto realmente nos ayudó a demostrar las consecuencias moleculares de la mutación», agrega este experto. De hecho, los datos muestran que la mutación en los pacientes cambia el mecanismo regulador en las válvulas.

Fuente: ABC Salud.

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