Consiguen, por primera vez, poner a un ser humano en animación suspendida

Por primera vez en la historia de la Medicina, un equipo de médicos ha conseguido poner a un ser humano en animación suspendida. El hito, logrado por investigadores de la Universidad de Maryland, forma parte de un ensayo clínico en Estados Unidos, con el objetivo de reparar lesiones traumáticas que de otra manera causarían la muerte de los pacientes.

Según ha explicado en exclusiva Samuel Tisherman, de la Escuela de Medicina de la Universidad, a la revista New Scientist, su equipo consiguió colocar por lo menos a un paciente en animación suspendida, aunque no reveló cuántas personas habían logrado superar de esta forma sus lesiones mortales.

Oficialmente llamada «técnica de preservación y resurrección de emergencia» (EPR por sus siglas en inglés), el procedimiento se aplica a personas que llegan al Centro Médico de la Universidad de Maryland en Baltimore con traumas agudos, como un disparo o una herida de arma blanca, y que han sufrido un paro cardíaco. Se trata, pues, de pacientes cuyo corazón ha dejado de latir y que han perdido una gran cantidad de sangre. Pacientes que deben ser operados de inmediato, y de los que, según las estadísticas, sobreviven menos del 5%.

La EPR implica enfriar muy rápidamente a una persona hasta entre 10 y 15 grados centígrados, reemplazando toda su sangre por una solución salina helada. De ese modo, se explica en New Scientist, «la actividad cerebral del paciente se detiene casi por completo».

El ensayo, para el que no se necesita consentimiento explícito de los pacientes, tiene el visto bueno de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), que lo aprobó al no existir un tratamiento alternativo para ese tipo de lesiones, que suelen ser fatales.

Anteriores estudios con animales ya habían mostrado que cerdos con traumas agudos podían enfriarse durante 3 horas, operarse y después resucitarse.

"Sentimos que era hora de llevar la técnica a nuestros pacientes -dice Tisherman- Ahora lo estamos haciendo y estamos aprendiendo mucho a medida que avanzamos con la prueba. Una vez que podamos demostrar que funciona aquí, podemos ampliar la utilidad de esta técnica para ayudar a más pacientes a sobrevivir. Quiero dejar claro que no estamos tratando de enviar personas a Saturno, sino tratando de ganar más tiempo para salvar vidas".

Fuente: ABC Salud.

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