La inmunización del COVID-19

Dr. Luis Peña Núñez 

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COVID -19, una espera que desespera

Las farmacéuticas AstraZeneca y Pfizer están presentando retrasos considerables en los plazos de entrega de las vacunas, establecen demoras en las logísticas y una sobre demanda.

En República Dominicana el gobierno acordó la compra de un total 10 millones de dosis de vacuna con la compañía AstraZeneca, posteriormente y por las sugerencias del Colegio Médico Dominicano (CMD) en la persona de su presidente doctor Waldo Ariel Suero,  se realizó un contrato con Pfizer-BioNTech, para adquirir un total de 7.9 millones de dosis.

Las vacunas AstraZeneca con una efectividad de un 70% enfrenta grandes contratiempos en Europa por el incumplimiento en los plazos de entrega debido a disminución  en la producción y dificultad en la logística de distribución, estaba previsto hacer entrega de las primeras 5 millones de dosis en febrero de este año según las declaraciones del ministro de Salud Pública, doctor Plutarco Arias, pero la realidad es que seríamos optimistas si esperamos que lleguen para inicio de abril.  

Las vacunas de Pfizer-BioNTech con una efectividad de 95 % requiere bajas temperaturas para su preservación (-15°C y -25°C) inoculada en dos dosis estaría previstas para ser entregadas en el segundo trimestre del año ( julio-agosto) 2021.

El Ministerio de Salud ha estado trabajando en la capacitación del personal que trabajará en la Inoculación de las vacunas, con capacitaciones en alianza con la organización panamericana de la salud (OPS) y se preparan los listados del personal de primera línea que serían inoculados con la vacunas que lleguen en el primer lote.

Mientras la dinámica comercial de las vacunas producen noticias diariamente a cada hora, la pandemia sigue aumentando  los niveles de contagios y mortalidad, tan solo en la última semana suman más de 10,000 contagiados y casi un centenar de muertos.

Flexibilización de los toques de queda, la reapertura de los locales y actividades sociales, sumado a la irresponsable actitud de la población, no es un panorama esperanzador.

Esta espera desespera, como muchos otros países hemos puesto nuestra esperanza de controlar esta pandemia para lograr la inmunización del total de la población dominicana para finales del año 2021. Nuestra economía sustentada en un porcentaje importante en el turismo, estaría recibiendo un duro golpe de no ser así, ya esta semana el departamento de estado de los Estados Unidos colocó la República Dominicana en alerta 4, aconsejando a sus ciudadanos y residentes no visitarla.

Nuestro fragmentado sistema de salud ha recibido el impacto que supone el financiamiento del cuidado de pacientes COVID-19 positivos, lo que implica más allá del esfuerzo económico, un consumo de tiempo, de recursos humanos y disminución en otras áreas intrahospitalarias de espacios.

La estrategia más viable, dada la evolución del virus y su baja tasa de reinfección, sería la inmunidad de la población, aunque conseguirlo de forma natural puede ser "arriesgado"

La infección, aunque no se generen anticuerpos, puede activar las células T del sistema inmunológico, que proporcionan una defensa alternativa. lo que "sugiere una inmunidad en la mayoría de las personas, al menos a corto plazo".

Urge la inmunización de la población, pero es un hecho que escapa de nuestras manos el acceso inmediato a las vacunas, entonces debemos enfocar nuestros esfuerzos en campañas nacionales para la disminución de los contagios a través de medidas de distanciamiento físico y utilización de mascarilla.

Debemos crear conciencia para poder esperar y lograr la inmunización colectiva  necesaria para superar esta crisis sanitaria mundial.

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