La Asociación Dominicana de Igualas Médicas y Administradoras de Riesgos de Salud (ADIMARS) fijó su posición ante la decisión provisional emitida por la Presidencia del Tribunal Superior Administrativo (TSA), en relación con la solicitud de Medida Cautelar Anticipada interpuesta contra la propuesta de cápita diferenciada contenida en la Resolución 624-02, dictada el 31 de octubre de 2025 por el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS).
La referida resolución sustituye el histórico esquema de cápita uniforme por un modelo de cápita diferenciada por edad y sexo dentro del Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS).
ADIMARS expresó que respeta y acata las decisiones del sistema judicial dominicano, al tratarse de un fallo provisional que no aborda el fondo del proceso, sino que se limitaba a decidir sobre la suspensión temporal de la medida. No obstante, la Asociación reiteró que persisten diferencias técnicas y jurídicas sustanciales respecto al contenido de la resolución, donde —según sostiene— se evidencian riesgos para el Sistema de Salud derivados del nuevo esquema de distribución de fondos.
La entidad explicó que la acción legal fue adoptada ante la falta de retroalimentación a las observaciones técnicas presentadas tanto ante la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) como ante el CNSS. Indicó que el objetivo principal de la solicitud de medida cautelar anticipada era propiciar un espacio de consenso y diálogo técnico entre los actores del SDSS, previo a la implementación de la resolución, a fin de revisar sus implicaciones y procurar soluciones que beneficien a los afiliados sin generar impactos negativos en el subcomponente de salud del Sistema.
ADIMARS sostuvo que resulta indispensable analizar con mayor profundidad los riesgos financieros y operativos del modelo de cápita diferenciada aprobado. Advirtió que, tal como fue planteado, introduce cambios estructurales en la asignación de recursos que podrían generar desequilibrios financieros, afectar la libre competencia y comprometer la sostenibilidad de más del 80 % de las ARS privadas, con posibles repercusiones en la libre elección de los afiliados y en el fondo de cuidado de la salud sustentado por los aportes de empleadores y trabajadores.
Asimismo, señaló que la metodología utilizada para fundamentar la Resolución 624-02 presenta debilidades relevantes, al basarse —según indica— en muestras y datos limitados que no reflejan integralmente la realidad del Sistema, lo que ameritaba un proceso más amplio de evaluación y diálogo técnico.
La Asociación reiteró que no se opone a la discusión de mecanismos que permitan una distribución adecuada de los recursos y una mejor atención de los segmentos poblacionales con mayor demanda de servicios de salud. Sin embargo, insistió en que cualquier ajuste debe sustentarse en rigor técnico, transparencia y una transición responsable que evite afectar a los afiliados y al equilibrio del Sistema.
En ese contexto, ADIMARS hizo un llamado a la SISALRIL y al CNSS para abrir un espacio de diálogo técnico consensuado que permita revisar los impactos de la medida y garantizar que las decisiones adoptadas fortalezcan —y no debiliten— el subcomponente común de salud del Sistema Dominicano de Seguridad Social.Finalmente, la entidad reafirmó su compromiso con la sostenibilidad del SDSS, la estabilidad de sus actores y la protección de los derechos de los afiliados, al tiempo que expresó su confianza en que los procesos institucionales en curso continuarán desarrollándose dentro del marco legal correspondiente.
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