El Hospital Dr. Félix María Goico, remozado con una inversión total de RD$159,014,968.73, fue recientemente entregado por las autoridades de salud con el objetivo de fortalecer la red intrahospitalaria, aumentar la capacidad de respuesta y ofrecer un servicio especializado a más de un millón de usuarios. Sin embargo, según la doctora Griselda Quezada, persisten serias limitaciones en su funcionamiento como centro de segundo nivel de atención.
De acuerdo con la pasada presidenta del Colegio Médico Dominicano (CMD), filial provincia Santo Domingo (2023-2025), y actual secretaria de Acción Gremial del CMD (2025-2027), estas deficiencias fueron constatadas tras una visita y recorrido por las distintas áreas del centro, donde se sostuvieron intercambios con el personal médico y las autoridades hospitalarias.
Describió que el hospital no ofrece servicios especializados de manera continua las 24 horas, como corresponde a su nivel. Especialidades clave como cirugía general, anestesiología, gineco-obstetricia, pediatría, neonatología, emergenciología y medicina interna no cuentan con médicos fijos, sino que operan bajo un sistema de llamada.
Destacó que, en horario nocturno y fines de semana, la atención recae principalmente en médicos residentes y médicos generales. El hospital funciona además como centro docente, con residencias de Medicina Familiar y Emergenciología.
En relación con la próxima apertura de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), el centro cuenta actualmente con un solo médico intensivista, responsable del área de cuidados intermedios, apoyado por un equipo de médicos generales.
Durante el recorrido también se evidenciaron deficiencias en áreas críticas. El departamento de Emergencias no dispone de esfigmomanómetros instalados y varios cubículos presentan monitores dañados. Los quirófanos permanecen cerrados y no existe un quirófano habilitado para emergencias, lo que obliga a referir los casos quirúrgicos urgentes a otros centros. Además, las bandejas quirúrgicas están incompletas y contienen instrumental deteriorado, situación que genera preocupación entre el personal ante la eventual reapertura de los quirófanos.
Otra situación que señaló es la ubicación de la Unidad de UCI Neonatal dentro del área de quirófanos generales, donde se realizarán cirugías de todo tipo, incluyendo pacientes infectados. En el área de imágenes diagnósticas, el equipo fijo de rayos X se encuentra fuera de servicio y solo opera un equipo portátil para algunas emergencias, sin posibilidad de realizar estudios ambulatorios. El centro tampoco dispone de tomógrafo ni de equipo de mamografía, realizándose estos últimos únicamente mediante operativos móviles durante el mes de octubre.
Asimismo, se constató el deterioro del mobiliario en consulta externa y salas de espera, con tapicería dañada, estructuras oxidadas y sillas de ruedas en mal estado. No existe un suministro fijo de vacunas ni de métodos de planificación familiar. Pacientes afiliados a ARS privadas han manifestado quejas debido al cobro de copagos, una práctica suspendida en otros centros públicos de la red, mientras que los pacientes no asegurados deben pagar cuotas por todos los servicios recibidos.
A esto se suma que el baño de emergencia para pacientes se encuentra fuera de servicio y que el sótano del hospital, pendiente de remozamiento, alberga una morgue en condiciones calificadas como infrahumanas.
La doctora Quezada calificó como lamentable que, pese a la elevada inversión en remodelación, el hospital aún no cuente con un servicio eficiente acorde a las necesidades de la población, señalando además que las áreas remodeladas e inauguradas no han sido formalmente entregadas por el Servicio Nacional de Salud (SNS).
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